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Después de la noche se acerca el día mas esperado por todos los romeros que se dan cita año tras año en el Real del Santuario, para poder estar lo mas cerca posible de su `Morenita´.
Cuando el primer rayo de sol ilumina el postigo del Santuario miles son los devotos, que sin cesar han pasado durante toda la noche, se acercan para simplemente decirle un hasta luego, darle un beso en sus largas bandas y dedicarle un ¡Viva a la virgen de la Cabeza!.
Son en estos momentos en los que nunca dentro de su Santuario se deja de tocar las palmas, rendirle vivas y ver como muchas personas que simplemente con verle la cara se emocionan para después rendirse en un inacabable abrazo con su prójimo más cercano.
Antes de la salida de la Virgen a la calle, se celebra la misa que precede a la procesión. Nunca tiene una hora exacta la procesión, más lo que dicen los sabios del lugar que nunca se ha repetido salir en una misma hora. Ya que como dicen: ``Ella es la que decide cuando sale de su Santuario´´.
Durante su procesión miles de romeros le lanzan medallas, sombreros y estadales para que estos logren pasar por el manto de la Virgen. Es emocionante ver como padres pasan a sus hijos de mano en mano hasta llegar a las andas de la Virgen, con solo un objetivo darle un beso a su Morenita.
El recorrido de la Virgen suele durar cuatro horas después de haber procesionado por las diferentes casas de cofradías que se dan cita en el Real del Santuario. Cuando la Virgen es trasladada de nuevo desde sus andas hasta el camarín donde se le rinde culto se viven momentos muy emotivos cuando los romeros hacen lo posible por rozar la Santísima Virgen, pero gracias a la labor que se realiza por todos, nunca logra nadie tocarla para no ocasionarle daños a Nuestra Señora. En este momento es cuando los anderos que han estado toda la noche y algunos más de un día debajo de sus andas, para poder llevarla y siempre hasta que el cuerpo aguante se rinden todos en un gran emotivo abrazo con solo una palabra ¡¡Hasta el año que viene!! .

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