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El cronista de Lopera habla del arraigo que ha tenido en la zona La iniciativa de un productor surge en su plena decadencia.

Las XVII Jornadas Gastronómicas han puesto en evidencia la importancia y raigambre que ha tenido el cultivo del vino en la zona de la sierra y que estaba condenado a la desaparición, de no ser por la iniciativa de un particular que ha creado un marca de vinos en la zona. El único vestigio que quedaba era el nombre de Las Viñas a lo que hoy es la segunda residencia en la sierra de familias de la ciudad.
El cronista oficial de Lopera, José Luis Pantoja Vallejo -quien ha conseguido recientemente su doctorado en Historia sobre una tesis que habla de la tradición vitivinícola de la provincia, ofreció la semana pasada en el Palacio de los Niños de Don Gome en el marco de las Jornadas Gastronómicas una conferencia que ahondó en la enorme tradición vitivinícola de la Sierra de Andújar. José Luis Pantoja arrancó de la época del siglo XVIII, porque un catastro del marqués de la Ensenada y el archivo municipal de Andújar muestran importantes datos sobre los precios, los tipos de vino y las plagas que afectaron en varios viñedos. En concreto una plaga de filoxera a finales del siglo XIX provocó el arranque de muchos viñedos.
Hectáreas
Este estudioso señala que en el año 1751 existían 7.600 fanegas dedicadas al viñedo en la Sierra de Andújar, «entonces el Ayuntamiento regulaba todo el mercado», recalca Pantoja Vallejo. Las zonas de viñedo se asentaban en los pagos del Batanejo, la Alcaparrosa, La Centenera, El Porroso y La Parrilla.
Recuerda José Luis Pantoja que en el año 1839, el Ayuntamiento recaudó en impuestos del vino la nada despreciable cantidad de 19.996 reales. «Por aquella época existían 123 viñeros», detalla el doctor en Historia. Antes de la llegada de la plaga de la filoxera, en el año 1884, en la Sierra de Andújar había censadas 1227 hectáreas de viñedos que dejaron una gran producción. «La plaga hizo sus estragos, aunque a principios del siglo XX había un buen número de cosecheros», precisa Pantoja.
Retroceso
José Luis Pantoja habla de un serio retroceso ya mediada la década de los años 1950 y posteriores, «muchos viñeros vendieron la uva a las bodegas de Lopera». Para este investigador existen dos hechos que marchan la decadencia del cultivo de vino en la ciudad que son el envejecimiento de los viñeros y la entrada de España en la Comunidad Económica Europea en 1986, fecha en la que se empieza a primar el arranque del viñedo: «Porque fue la época en la que mucha gente se acogió a las subvenciones del olivar», sostiene. Este hecho provocó la desaparición del cultivo de vino en la zona hasta que ha llegado la iniciativa del farmacéutico y enólogo José Luis Navarro quien acaba de sacar la producción del vino local 'Viñas Tintas Capellanías' que se extrae de una finca de la sierra. «Esto supone un resurgir del cultivo del vino, que empezará a tener perspectivas de comercialización», señala.
Ilusión
Para José Luis Navarro este proyecto era una ilusión y desea que tenga aceptación entre la gente, «esperamos que las viñas que tengo que son jóvenes, produzcan cada vez más».
Cree que lo más conveniente es introducir su vino en el mercado de una forma escalonada para que no se produzcan excedentes. Para el estudioso José Luis Pantoja se trata de una gran noticia para la zona, porque piensa que se relanzaría aún más el turismo de la comarca.
Fuente: Diario Ideal.
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