El anunciado temporal de lluvia y viento provocó una auténtica jornada de caos en la provincia de Córdoba. Entre las 09.00 y las 00.00 de ayer los servicios de emergencia tuvieron que atender un centenar de avisos urgentes. En total, la inmensa tromba de agua que azotó al Valle del Guadalquivir y a toda la zona Sur de la provincia inundó calles, casas y zonas industriales de una veintena de municipios, cortó 18 carreteras (dos de ellas de la red principal) y el tráfico ferroviario de la línea Córdoba-Jaén a la altura de Villa del Río, en el Alto Guadalquivir.
Las primeras incidencias comenzaron a registrarse a media mañana en la Vega. En Palma del Río, los servicios de emergencia atendieron 20 avisos. Algunos de ellos procedieron de centros escolares, como el Carmona Sosa, el San Sebastián y el Vicente Nacarino, además de en la guardería Virgen de Belén, cuyos patios se inundaron. Los bomberos tuvieron que desalojar a los alumnos. También hubo varias actuaciones en cocheras y en patios de la zona, así como en algunas vías cuyas alcantarillas se bloquearon, como en la calle Belén, Feria, Duque y Flores, avenida de la Paz y avenida María Auxiliadora. También ocurrió un suceso similar en la aldea de La Ventilla, en Fuente Palmera, donde el agua entró a las casas debido a los problemas que generó una alcantarilla taponada.
El temporal dio una tregua al mediodía, pero volvió con fuerza a partir de las 15.00 en la Campiña Sur. En Fernán Núñez –donde ayer se registraron más de 100 litros por metro cuadrado– se inundó la calle Miguel Servet, se anegaron dos garajes y la oficina de Correos. De hechos, los bomberos tuvieron que rescatar del centro a un funcionario de Correos. El parque público del Llano de las Fuentes quedó totalmente anegado y se cortaron las carreteras entre Fernán Núñez y La Rambla, y la que conduce a San Sebastián de los Ballesteros. El tráfico quedó interrumpido durante toda la tarde en estos puntos.
Conforme avanzaban las horas, crecían las incidencias. A las 16.30 se habían registrado un total de 33. El agua comenzaba a inundar varias casas en Almodóvar del Río. En la Campiña Sur, Santaella se llevaba la peor parte. El arroyo Salado comenzaba a crecer de forma espectacular y se desbordó a última hora de la tarde. En este municipio se tuvo que cortar al tráfico la carretera A-379 (entre Santaella y La Guijarrosa), la A-386 (entre Écija y La Rambla) quedó interrumpida en tres puntos diferentes, y de nuevo la A-379 (esta vez entre Santaella y Puente Genil). Además, se anegó una fábrica, se inundó parte del polígono industrial de El Cañuelo y la calle La Majadilla.
Mientras tanto, la tormenta azotaba también Montemayor. En este municipio comenzaron a inundarse parte de las viviendas que se levantan junto a la N-331 (Córdoba-Málaga) y junto a la carretera hacia La Rambla. Una segunda tromba a última hora de la tarde cortó completamente la N-331 a la altura del club Ayapana. Entre las 16.30 y las 17.00 el agua llegó a la zona de la Campiña Este. Así, se llegó a cortar la carretera N-432 entre Espejo y Santa Cruz a la altura de Las Salinas y hubo que desviar el tráfico por la carretera de Montilla. En Castro del Río, el agua alcanzó el metro de altura en una vivienda de la avenida de la Diputación y se tuvo que evacuar a sus dos moradores. Mientras, en el polígono industrial de La Condesa se anegó una calle y se inundaron 30 cocheras y bajos.
A las 17.30 una tromba de agua golpeaba a Montilla e inundaba varias zonas del municipio como La Zarzuela Baja, a la Ronda de Curtidores, la calle Perú y la estación de Renfe, que quedó totalmente anegada. En el Camino del Molinillo, el viento derribó decenas de vallas. A las 18.30, el servicio de emergencias del 112 registraba ya 65 incidencias en diferentes puntos. Se comenzó a temer lo peor en Guadalcázar, donde el agua empezó a entrar en una residencia de discapacitados. Los bomberos acudieron rápidamente a achicar agua y no fue necesario su rescate.
En La Carlota los bomberos acudieron a achicar el agua que comenzaba a entrar en algunas viviendas, en Almodóvar se volvían a acumular balsas de agua en varios puntos del municipio y Valenzuela se quedaba aislada. La carretera JA-4313, que une al pueblo con Santiago de Calatrava (Jaén), se cortó por culpa de una avalancha de barro y piedras. En Palma del Río, el agua volvía a hacer de las suyas y entraba en la cooperativa Zunaran, en la carretera a La Campana (Sevilla).
A partir de las 20.00, la situación se relajaba en algunos puntos calientes de la Campiña Sur pero se complicaba en el Alto Guadalquivir y en la Subbética. En Lucena, los accesos a la ciudad se hicieron imposibles. El Puente de Córdoba, que se encuentra en obras, se inundó y se cortó al tráfico. Otro de los viales más afectados fue la carretera de la Torca, donde varios conductores afirmaron que el vial era “una auténtica piscina”. Allí se produjeron importantes daños en el pavimento así como en la carretera de los Poleares. Ambos viales fueron cortados al tráfico. También se produjeron importantes inundaciones en el entorno del Cascajal y de las Fontanillas, así como bolsas de agua importantes en el cruce de la N-331 y en el puente de Cabra, a la altura del centro comercial Lucena Plaza, donde todavía a las 22.00 horas miembros de la empresa municipal Serviman continuaban limpiando los destrozos. Por su parte, la zona residencial del Carmen sufrió el desplome de un muro. Un vehículo sin conductor fue arrastrado por la corriente desde la carretera de Rute hasta el cauce del río Rigüelo, donde tuvieron que actuar dispositivos de los bomberos. En la misma vía, el accidente de un camión produjo importantes retenciones durante varias horas, por lo que el acceso a la carretera de Rute resultaba imposible. Además, varias naves e instalaciones industriales sufrieron diversos daños por la entrada de agua, especialmente en los alrededores de las Burguitas.
Sin embargo, la situación más grave se vivió en Villa del Río. A las 20.30 la crecida del arroyo Las Cañas forzó a los servicios de emergencias a desalojar a los 130 trabajadores de dos polígonos industriales del Este de la ciudad. De hecho, los bomberos tuvieron que rescatar a 30 del polígono más próximo al río Salado, donde el agua alcanzó el metro de altura. Sin embargo, a última hora de la noche la crecida del Salado (en Porcuna llevaba un caudal de 1.500 hectómetros cúbicos por segundo) puso en alerta a toda la zona de este municipio. De hecho, a última hora los vecinos construían diques de cemento en las puertas de sus viviendas a contrarreloj.
En Villa del Río, las lluvias también cortaron la vía del tren de la línea férrea convencional entre Córdoba y Jaén. Decenas de pasajeros fueron transbordados en autobús hacia Córdoba desde la estación de Andújar. Mientras, en Villa del Río quedaron estacionados los trenes de mercancías que no pudieron continuar su recorrido por culpa de hasta tres balsas de agua que invadían las vías.
A última hora, el 112 había contabilizado ya un centenar de incidencias. Al cierre de esta edición continuaba lloviendo con fuerza en el Alto Guadalquivir y el agua provocaba problemas en Cabra, Lucena y Montalbán. En el Fondón de Cabra, la crecida del río volcó varios vehículos. En la zona lucentina de Campo de Aras, la tromba había comenzado a inundar una urbanización. Mientras, a cinco kilómetros de Montalbán se habían quedado atrapados seis vehículos en un camino de tierra. La Policía Local y la Guardia Civil tuvieron que acudir a su rescate, que finalizó con éxito.
Fuente: www.andujar.com
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