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Nuevo retraso en una pretensión histórica del colectivo de ex trabajadores de la Fábrica de Uranio de Andújar. Fuentes del colectivo explican que, a pesar de que se les ha sometido a nuevas pruebas médicas, todavía no tienen reconocida la enfermedad profesional que aseguran padecer.
Los setenta y nueve ex trabajadores y viudas de empleados de la Fábrica de Uranio de Andújar (FUA) ya han sido sometidos a las nuevas pruebas médicas que, según el Gobierno y la Junta, eran necesarias para que se estudie la posibilidad de reconocer que padecen una enfermedad profesional a raíz de las labores que, durante años, realizaron en la planta, junto a material radioactivo, sin protección alguna. El presidente del colectivo, el iliturgitano José Soto, recuerda que ya hace unos dos meses que culminaron los últimos análisis previstos por las administraciones sin que, por el momento, hayan recibido respuesta alguna sobre su demanda. Una reivindicación por la que luchan desde hace 26 años, a raíz del cierre de la factoría, en 1981. Desde entonces, muchos de los jubilados han fallecido sin que sus peticiones hayan sido atendidas.
Soto precisó que los nuevos estudios médicos a los que fueron sometidos se realizaron en centros del Servicio Andaluz de Salud y que consistieron, como en otras ocasiones, en una revisión general y pruebas analíticas. El portavoz de la asociación muestra su extrañeza porque la Junta y la Seguridad Social llamaron, además de a los antiguos empleados a los que representa, a personas que tuvieron una mínima relación con la FUA, incluso, a becarios. La decisión de someter a los miembros de la plantilla de la fábrica a más análisis —en algunos casos son los terceros— surgió a raíz de un acuerdo adoptado por el Ministerio de Trabajo y la Junta de Andalucía con el que se pretende atender, de una vez por todas, las exigencias de estos vecinos de Andújar. Este trámite ya estuvo envuelto de polémica al remitir una nota de prensa el Gobierno en el que aseguraba que, gracias a la colaboración entre las administraciones central y autonómica, se había reconocido la enfermedad profesional a un veinticinco por ciento de los trabajadores de la FUA. El malestar que generó esta afirmación, no sólo entre los ex trabajadores, fue tal que el propio consejero de Presidencia de la Junta, Gaspar Zarrías, rectificó públicamente. Ahora, después de estas excusas, los ex trabajadores de la FUA se enfrentan a una nueva espera para atender sus peticiones.
fuente DIARIOJAEN
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