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El testimonio de la guía no aclara la causa del accidente de Lopera |
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miércoles, 22 de agosto de 2007 |
La investigación del trágico accidente de Lopera se complica. La Guardia Civil creyó que la guía de la excursión aportaría información clave, al dar por hecho que iba sentada junto al chófer en el momento del vuelco del vehículo. Sin embargo, la trabajadora de la agencia de viajes aseguró que estaba en otro asiento y que no vio nada.
“Lo único que escuché fue cómo el conductor decía ‘ay Dios mío’. No vi nada”. Con esta frase la guía de la excursión a la sierra de Cádiz, que el lunes 13 sufrió un trágico accidente en Lopera, dejó claro que, en el momento del siniestro, no se percató de lo que hacía el chófer del vehículo. La Guardia Civil, encargada de las diligencias previas del caso, esperaba que, con este testimonio, se arrojara luz sobre qué hacía el conductor cuando el vehículo se salió en el kilómetro 344 de la autovía A-4, lo que causó cinco muertos y 45 heridos. Sin embargo, nada aportó la trabajadora de la agencia Primera Línea, la empresa encargada de organizar la ruta y la que contrató el porte con la firma vasca Antonio Campano.
Fuentes de la Fiscalía de Seguridad Vial aclaran que la mujer afirmó que no había visto nada, ya que estaba sentada varios asientos por detrás y, además, conversando con algunos de los pasajeros. Al no cuajar esta prueba, por el momento, sólo se tiene el testimonio de la persona que estaba al volante, Juan Carlos Angeleri. El profesional explicó, en su primera declaración, que sólo recordaba que, kilómetros antes de perder el control del autobús, había puesto un disco. Por ello, deberá prestar de nuevo declaración para comprobar si puede aportar datos más esclarecedores. La Benemérita, según las fuentes consultadas, confía en que, con la reconstrucción virtual del siniestro, en la que trabaja un grupo de especialistas de la Dirección General, se aclare el lugar que ocupaba cada uno de los ocupantes. Con esta información se buscarán los testimonios de los pasajeros para, si es posible, tener alguna explicación coherente sobre lo que ocurrió ese día. Tras el suceso, algunos de los heridos ya dijeron que el conductor entró muy rápido en la curva en la que se salió el autobús y que manipulaba la radio. Ahora, habrá que ver si se reafirman en su declaración y si esta es veraz.
Otra de las líneas de investigación, la centrada en probar si el conductor conducía desde Madrid, después de turnarse con un compañero, o desde el País Vasco, de donde salió el autobús, parece cerrada. Desde la Fiscalía se apunta que las pruebas de los tacógrafos avalan la primera posibilidad.
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