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Cinco personas perdieron la vida ayer y otras 47 resultaron con heridas de diversa consideración cuando el autobús en el que viajaban se salió de la vía y volcó en la autovía A-4, en el término municipal de Lopera (Jaén). Los pasajeros provenían de distintos puntos de España y tenían como destino Jerez de la Frontera, donde planeaban pasar las vacaciones que contrataron con la agencia de viajes Primera Línea.
Una distracción del conductor –que resultó herido leve– fue con toda probabilidad la causa del accidente que ocurrió a las 16.40. Según indicaron desde Tráfico, todo apunta que el responsable del vehículo pudo perder el control de éste ya que estaba manipulando la radio cuando se produjeron los hechos. En apenas unos segundos el autocar de la empresa Campano volcó en un olivar, donde quedó con las ruedas hacia arriba. El secretario general de la Subdelegación del Gobierno en Jaén, Juan Pedro Quesada, apuntó que el lugar en el que se registró el accidente era un tramo liso y “sin obstáculos” ni impedimentos, pero puntualizó que al salirse de la vía llegó a un talud que, posiblemente, agravó este siniestro. Sin embargo, la Guardia Civil recalcó que están estudiando todas las posibilidades sobre las causas del accidente al no haberse visto implicado ningún otro vehículo, por lo que todas las hipótesis están abiertas y van desde un exceso de velocidad hasta un despiste.
Los propietarios de la compañía señalaron que el vehículo siniestrado tiene apenas un año, por lo que técnicamente “está nuevo” y tenía todos los papeles en regla. La compañía había sido subcontratada por la empresa guipuzcoana Elkar que, a su vez, había recibido la petición de la agencia de viajes.
Sólo el trabajo de varias dotaciones de bomberos y la labor de una grúa de grandes dimensiones consiguió rescatar a todo el pasaje, ya que algunos de los viajeros quedaron atrapados en el interior del vehículo. A las 19.10, dos horas y media después de que se produjera el suceso, logró evacuarse a la última persona que viajaba en el autobús. Uno de los momentos más duros después del accidente se vivió mientras los servicios de emergencia trataban de recuperar el cuerpo de uno de los fallecidos, que permaneció varias horas dentro de los restos del vehículo. Fue preciso el uso de una grúa para levantar la autobús ya que el acceso al cadáver resultaba imposible debido al amasijo de hierros al que había quedado el vehículo.
Hasta el lugar del siniestro se desplazaron desde primera hora efectivos del Servicio de Emergencias Sanitarias de Andalucía 061, así como miembros del Servicio Andaluz de Salud y ambulancias procedentes de Andújar, Marmo-lejo y Lopera. Además, el 061 movilizó dos UVI móviles, una UVI para situaciones de catástrofe –que se instaló en la autovía como hospital de campaña– así como dos helicópteros. Al lugar del siniestro también se desplazaron los bomberos de Andújar (Jaén) y de Montoro (Córdoba), así como miembros de la Guardia Civil de los municipios más cercanos y del sector de Tráfico.
La UVI móvil que funcionó como hospital de campaña, sirvió para socorrer a los heridos, mientras que otros lesionados de menor consideración fueron atendidos en el lugar del accidente por personal médico trasladado desde varias localidades próximas al lugar. Un total de 35 heridos fueron trasladados a los hospitales de Andújar, al Neurotraumatológico de Jaén capital y al Reina Sofía de Córdoba, donde ingresó el más grave, según informó la Junta.
El accidente generó importantes retenciones en la A-4, donde la circulación fue densa a lo largo de la tarde. Ya entrada la noche, a pocas horas del inicio de la operación 15 de agosto, pudo restablecerse el tráfico con normalidad.
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